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Equipos de protección individual para trabajos con amianto

Escrito por Admin | 25/05/23 13:55

 

El asbesto, también conocido como amianto, es un material altamente peligroso que ha sido muy utilizado en la industria y la construcción dadas sus propiedades aislantes y su resistencia al fuego y a los productos químicos. Sin embargo, la exposición al amianto puede causar enfermedades graves, como el cáncer de pulmón y la mesotelioma.

Con el fin de proteger a los trabajadores de los efectos dañinos del amianto, se han establecido regulaciones estrictas en toda la comunidad europea relativas al uso de equipos de protección personal (EPI) adecuados. En este artículo abordaremos los requisitos actuales de la normativa y cómo elegir el EPI adecuado para trabajos con amianto.

 

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LA NORMATIVA ACTUAL DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES CON TRABAJOS CON AMIANTO

Primero de todo, vamos a indicar las normas europeas aplicables a los equipos de protección individual (EPI) para trabajos con amianto a las que hace referencia, en sus artículos 8 y 9, la Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con la exposición al amianto (actualizada en abril de 2022), según el Real Decreto 396/2006.

Además de dar pautas para la selección y uso de equipos de protección en trabajos con amianto, pone especial énfasis en la protección de las vías respiratorias (como principal vía de entrada de las fibras de amianto en el organismo) y en la protección dérmica.

 

1. EQUIPOS DE PROTECCIÓN RESPIRATÒRIA (EPR)

Su uso es recomendable desde un punto de vista preventivo incluso en aquellas situaciones en las que la evaluación de riesgos indique que no es probable que se sobrepase el valor límite recogido en el artículo 4. Ello por dos razones fundamentales: 


• No hay ninguna exposición al amianto, por pequeña que sea, que pueda considerarse segura.

• No es posible garantizar, en la mayor parte de los trabajos, que no se producirán exposiciones accidentales no previstas.

 

¿CUÁL ES LA FINALIDAD DEL ERP?

Su fin primordial es proteger al trabajador de la inhalación de fibras de amianto.

 

¿CÓMO SE PUEDE CONSEGUIR?

Reduciendo la concentración de las fibras de amianto en la zona de respiración del trabajador (mediante su retención en un elemento filtrante) hasta mantenerla por debajo de los niveles de exposición recomendados, o bien proporcionándole gas respirable.

 

¿QUÉ PARTES PODEMOS DIFERENCIAR EN LOS ERP?

• La pieza o adaptador facial, que puede ser hermética, como en el caso de máscaras y medias máscaras, o no hermética, como cascos y capuces/capuchas.


• El sistema encargado de llevar gas respirable a dicha pieza. 

A su vez, los dividimos en:


• Equipos filtrantes, dependientes del medio ambiente, que retienen los contaminantes del aire antes de que sea respirado mediante el uso de un material filtrante, que puede formar parte de la propia mascarilla (medias máscaras filtrantes, más conocidas como mascarillas autofiltrantes) o estar contenido en un filtro independiente que se acopla a la máscara o media máscara.


• Equipos aislantes, independientes del medio ambiente, que suministran el gas respirable de una fuente independiente.

 

ERP RECOMENDADOS, MARCADO Y NORMAS APLICABLES

En la siguiente tabla hemos incluido recomendaciones, extraídas de la normativa, para la selección de los EPR más apropiados en función del intervalo de concentración ambiental esperado de fibras de amianto, ordenados por nivel creciente de protección, marcado y normas aplicables.

Para que la persona esté siempre en la situación de mayor protección, la forma adecuada de aplicar lo indicado en la tabla 1 es la siguiente:

1.º. Seleccionar el EPR que tenga mayor factor de protección (equipo aislante autónomo de circuito abierto de aire comprimido a presión positiva) y considerar si el EPR seleccionado es adecuado teniendo en cuenta:

- la naturaleza del trabajo y las condiciones en las que se desarrolla


- las características faciales del usuario, su aptitud física y la comodidad 

 

2.º. Si se considera necesario, tras este análisis se puede modificar la selección inicial y optar por otro EPR con menor factor de protección, respetando siempre los mínimos indicados para la concentración ambiental esperada.

 

Aspectos que hay que considerar en la selección y uso

1. Selección de un ERP utilizando el factor de protección

La concentración ambiental de fibras esperada es el criterio fundamental para la selección de un EPR.

¿Cómo se establece el factor de protección nominal (en adelante, FPN)?

Se establece en función del porcentaje máximo permitido de fuga total hacia el interior.

Y esto, ¿qué quiere decir? Pues que, a medida que aumente la concentración de fibras en el ambiente, mayor será el FPN que debe proporcionar el EPR.


2. Otras consideraciones generales para la selección de ERP

• El ajuste del equipo en la cara del usuario, ya que la presencia de vello facial, cicatrices, etc., puede afectar a la hermeticidad del conjunto cara-EPR.

• Se debe evitar el uso de equipos filtrantes en atmósferas con posible deficiencia de oxígeno (por ejemplo, en espacios confinados) si no queda garantizada la suficiente aportación de aire respirable, y también cuando se desconocen los tipos o la concentración de los contaminantes presentes o cuando la concentración supone un peligro inmediato para la vida y la salud.

• En adaptadores de un solo filtro nunca se emplearán filtros diseñados para adaptadores faciales de más de un filtro.

• En adaptadores faciales de más de un filtro se cambiarán todos los filtros al mismo tiempo.

• El EPR no debe ser fuente de riesgos, por lo que las condiciones del entorno (por ejemplo, atmósferas explosivas o elevadas temperaturas), la necesidad de libertad de movimientos y el campo de visión resultante son elementos que deben tenerse en cuenta.

Así, atendiendo al riesgo que suponen los ambientes de trabajo calurosos y el uso de determinados EPI, cabría considerar tanto una modificación horaria de la jornada de trabajo como el uso de EPR con aporte de aire.

• Los equipos que dispongan de manguera para el aporte de gas respirable deberán usarse siempre con el tipo y las longitudes de manguera con los que se hayan puesto en el mercado.

• Hay que consultar y respetar los plazos de revisión y mantenimiento indicados por el fabricante del equipo.


3. Criterios para el establecimiento de tiempo de uso del ERP y pausas

Partimos de la base del periodo máximo establecido, de cuatro horas diarias. Aparte, dicho tiempo deberá limitarse siempre al mínimo estrictamente necesario.

Respecto al tiempo de utilización de los equipos de protección individual de las vías respiratorias dentro de ese margen establecido, no existe actualmente ninguna norma o informe técnico reconocido sobre tiempos de uso o de descanso mínimo, ni sobre el número de usos diarios recomendables.

Así, para establecer los tiempos pertinentes de uso y de descanso de los EPR, se tendrá en cuenta la experiencia adquirida en trabajos similares:

-tareas en las que es necesario su uso

-carga física asociada a dichas tareas

- ritmo de trabajo

- condiciones ambientales (temperatura y humedad)

- características físicas y estado físico de cada trabajador

- el estrés térmico que el conjunto puede suponer en el usuario.

- etc.

Las pausas se realizarán:

- en una zona libre del riesgo de exposición a fibras de amianto

- cumpliendo con el procedimiento aprobado para la salida del área de trabajo y la limpieza y descontaminación del trabajador y de los equipos de protección



4. Evaluación del ajuste en piezas faciales herméticas

La base del nivel de protección de las piezas faciales: la hermeticidad.

Es importantísimo evaluar el correcto ajuste, tanto en la selección inicial de los equipos como en su uso diario.

 



La norma UNE-EN 529: 2006 describe algunos ensayos y comprobaciones:

A)    Ensayos de ajuste
Se deben realizar en el momento de seleccionar los equipos para los usuarios y cuando cambie algún aspecto de su fisionomía (por ejemplo, cambios de peso que aumenten o disminuyan el volumen y contorno de la cara). Por tanto, son ajustes o pruebas personalizados.

1)    Ensayos de ajuste cualitativo

Se realizarán en medias máscaras, mascarillas autofiltrantes y máscaras completas; en el caso de estas últimas, siempre que no se requiera alcanzar altos factores de protección.

Para detectar las posibles fugas, se utilizarán sustancias con un olor o sabor distintivo. El usuario se colocará y ajustará el equipo y se expondrá al agente de ensayo.

Si detecta la sustancia, deberá reajustar el equipo y repetir la prueba; si no logra el ajuste correcto y continúa detectando el olor o sabor del agente, no podrá utilizar el equipo objeto de ensayo.

1)    Ensayos de ajuste cuantitativo

Se realizarán con máscaras completas; en este caso sí existe la necesidad de alcanzar altos factores de protección durante su uso.

Se basan en la detección y el recuento de las partículas que entran en la pieza facial desde el ambiente, o bien en la medición de variaciones de presión dentro de dicha pieza.

Si el usuario no logra un buen ajuste, no podrá utilizar el equipo objeto de ensayo.

B) ¿ Cómo podemos comprobar el ajuste?

De acuerdo con la opinión del usuario, estas pruebas son sencillas y rápidas, si bien puede que no detecten pequeñas fugas. Con vistas a una comprobación diaria, se recomienda realizarlas antes del uso de la pieza facial previamente seleccionada para el usuario mediante el método de ensayo de ajuste. Las dos comprobaciones recomendadas son:

1)    Comprobación de ajuste por presión negativa:

• Colocar y ajustar la pieza facial de acuerdo con las instrucciones del fabricante. 
• Bloquear la entrada de aire (el elemento filtrante del equipo) con las manos o con algún elemento que pueda tapar por completo la mascarilla o los filtros. 
• Inhalar suavemente hasta que la pieza facial se hunda levemente en la cara. 
• Mantener la respiración durante unos diez segundos.

2)    Comprobación de ajuste por presión positiva: 
Este método puede utilizarse para mascarillas autofiltrantes sin válvulas o medias máscaras sin válvulas. 
• Colocar y ajustar la pieza facial de acuerdo con las instrucciones del fabricante. 
• Cubrir el elemento filtrante del equipo con las manos o con algún elemento que pueda tapar por completo la mascarilla o los filtros. 
• Exhalar con fuerza. 
• Si se detectan fugas de aire entre los bordes de la pieza facial y la cara, reajustar la pieza facial o las bandas de ajuste y volver a realizar la comprobación. 
• Si no se puede conseguir el ajuste correcto, no utilizar el equipo.